La actuación de la policía de San Nicolás volvió al centro de la conversación pública tras la difusión de un video viral que mostró el resguardo de dos menores alcoholizados. El hecho, ocurrido durante el fin de semana, derivó en un reconocimiento institucional a la oficial Karla Chairez, cuya intervención priorizó la seguridad y el cumplimiento del protocolo, pese a la presión directa de familiares inconformes.
Un Video Viral Que Abrió Debate Ciudadano
La circulación del video viral en redes sociales colocó el caso en el debate público. En las imágenes se observa a una oficial dialogando con padres de familia que exigían la liberación inmediata de sus hijos, detenidos por conducir bajo los efectos del alcohol.
Lejos de centrarse en la confrontación, el video mostró una intervención serena. La oficial explicó, en repetidas ocasiones, que se trataba de menores de edad y que la ley obliga a mantenerlos bajo resguardo para evitar riesgos mayores.
Para muchos ciudadanos, el material evidenció la complejidad del trabajo policial en situaciones cotidianas. El actuar de la policía de San Nicolás fue interpretado como un ejemplo de aplicación de la norma, incluso cuando la presión social apunta en sentido contrario.
El Contexto Del Incidente En San Nicolás
Los hechos ocurrieron cuando una patrulla atendió un reporte relacionado con un adolescente que conducía en estado de ebriedad. El joven viajaba acompañado de otro menor, lo que incrementaba el nivel de riesgo en la vía pública.
Al confirmar la situación, la oficial Karla Chairez procedió conforme al protocolo. Ambos menores fueron abordados a una unidad policial con el objetivo de mantenerlos en resguardo y trasladarlos ante un juez cívico en el Centro de Justicia municipal.
La intervención buscaba proteger tanto a los propios jóvenes como a terceros. Conducir bajo los efectos del alcohol representa una infracción grave, incluso cuando se trata de menores de edad, y obliga a una respuesta inmediata de la autoridad.
Presión Familiar Y Respuesta Institucional
Minutos después del aseguramiento, los padres del conductor arribaron al lugar. Desde su llegada, cuestionaron el procedimiento y solicitaron que los menores fueran liberados en ese momento.
La oficial explicó que el protocolo exige identificar plenamente a los tutores y presentar el caso ante la autoridad correspondiente. También aclaró que el resguardo no era un castigo, sino una medida preventiva ante una conducta de riesgo.
La tensión aumentó con la llegada del padre del segundo menor. A pesar de los reclamos, la oficial mantuvo el control de la situación y ordenó continuar con el traslado, sin ceder ante la presión.
Reconocimiento A La Policía De San Nicolás Por Su Actuación
Días después del incidente, el gobierno municipal reconoció públicamente la intervención. El alcalde Daniel Carrillo Martínez entregó un diploma a Karla Chairez por su desempeño y por aplicar correctamente el protocolo de la policía de San Nicolás.
Durante el acto, se destacó que la seguridad municipal no se basa solo en sancionar, sino en prevenir tragedias. Resguardar a menores alcoholizados evita accidentes que pueden tener consecuencias irreversibles.
El reconocimiento subrayó también la importancia del trato respetuoso. La actuación firme, pero sin confrontación, fue señalada como una práctica que fortalece la confianza en la corporación.

Seguridad Preventiva Como Prioridad Municipal
Desde el enfoque institucional, el caso se convirtió en un ejemplo del tipo de seguridad efectiva. Una seguridad enfocada en salvaguardar vidas, incluso cuando las decisiones no resultan populares.
La policía de San Nicolás reiteró que los protocolos existen para proteger a la ciudadanía. Aplicarlos de forma correcta reduce riesgos y establece límites claros en situaciones donde hay menores involucrados.
El episodio dejó en evidencia la necesidad de corresponsabilidad. Padres, autoridades y comunidad comparten el reto de prevenir conductas que pongan en peligro a jóvenes y a terceros.
Más Allá Del Video Viral
Aunque el video viral detonó la conversación, el fondo del asunto va más allá de las redes sociales. Se trata de cómo se aplican las normas y de la capacidad de los cuerpos de seguridad para actuar con firmeza y criterio.
La actuación de Karla Chairez mostró que seguir el protocolo no implica rigidez, sino responsabilidad. Mantener el resguardo de los menores fue una decisión orientada a la prevención.
El caso cerró con un mensaje claro desde el ámbito municipal: la ley se aplica incluso cuando genera incomodidad, y la prioridad seguirá siendo la protección de la vida y la seguridad colectiva.





